Creo que para demostrar mi punto de vista lo mejor será recordar viejos tiempos. Todo empezó con la escritura, alguien decidió hacer permanentes las palabras para poder compartirlas y que perduraran en el tiempo. ¿Acaso se consideró "pirata" o ladrón a quien se atreviera a copiar un texto? Es más, eran llamados escribas y altamente reconocidos por la sociedad.
Mucho más adelante en el tiempo, siglo XV, un alemán ingenioso, pero como diría Henry Ford, un vago, se cansó de escribir a mano. No le pareció nada práctico y decidió que tenía que haber una mejor manera de hacer las cosas. Hoy en día seguramente sería considerado el "Rey de los Mares", el gran "Rey Pirata". Su primera copia la Biblia, un texto legendario, y lo redistribuyó cobrando por ella! Ni una mísera moneda de plata para Isaías, Jeremías, Ezequiel o Daniel, menos aún para el resto.
Lo primero fueron los sistemas "anti-copia", inútiles puesto que por, llamémosle Ley Esencial, todo lo que se puede leer se puede copiar, o mejor dicho, "piratear". De esta manera empezaron a limitar la posibilidad de poder compartir algo por lo que además se había pagado un precio. (No defiendo el mercado negro en ningún momento, me refiero a compartir gratuitamente y no con ánimo de lucro).
Un día alguien decidió dejar en un servidor con libre acceso a todo el mundo algunos archivos de música, películas y/o programas. Igual que si de un rastrillo se tratase, la gente empezó a descargarse estos archivos de forma gratuita y algunas empresas vieron reducidas sus ventas a causa de ello. Su respuesta, subir los precios. Error fatal, la gente al ver la opción de obtener lo mismo gratuitamente empezó a abusar de estas descargas. Las empresas, mucho más poderosas decidieron hacerle frente aplicando el conocido CopyRight. Consiguieron cerrar aquellos servidores que albergaban tales archivos y amedrentar a los demás.
Pero luchaban contra algo mucho más inteligente que ellas, una multitud de cerebros de lo más ingeniosos. Pueden cerrar un servidor, pero no miles de ellos, incluso millones. Es aquí donde nace el p2p, un concepto de compartición de datos basado en la descentralización. Los datos por así decirlo se encuentran en todas partes y en ninguna, no existe un servidor con la información, cada persona comparte sus datos de manera bidireccional, por un lado descarga de otros y por otro lado deja que otros descarguen lo que ha descargado.
Podemos extrapolar esto a casi todo, tanto a otros programas como a música y a películas. Es cierto que en el ámbito de la música y del DVD se empieza a notar el cambio, pero únicamente porque existe el p2p. Podemos estar seguros de que si no existiera seguiríamos siendo "atracados".
Si alguien se gasta un buen dinero en uno de estos equipos será para darle uso y no para hacer bonito. Mucha gente se ha vuelto aún más sedentaria y prefiere permanecer en su casa, esperar a que las películas salgan en Blu-Ray (pongámonos al día, aceptemos que el DVD desaparecerá y que el HD-DVD ha sido un fracaso) y poder alquilarla en su Videoclub o incluso hoy en día directamente en su televisor.
Por cada pantalla plana de más de 30" que se vende, resten un espectador y obtendrán la respuesta a este decrecimiento del cine. ¿Por qué no incluyo a los "piratas"? Porque por regla general son los que más películas descargan de Internet los que más van al cine. Se trata de forofos que disfrutan del buen cine, en todos sus géneros y quizás tengan colecciones de películas "pirata" que algunos Videoclubs envidiarían, pero aún así suelen ser los primeros de la cola en el cine cuando una película les interesa.
Nuestros amigos han decidido generalizar y no sólo acusar a todos los internautas de saqueadores de los mares, sino que además acusa a aquellos que ejercen el sano arte de compartir lo que tienen con los demás de estar robando a las grandes empresas multimillonarias sin saber que probablemente sean estos los que más dinero les aportan.
Y como último punto para nuestros amigos en el caso de España... ¿Quién copia y disfruta las películas y la música españolas? Pocos son los que se dignan a malgastar un solo sector de su disco duro en tal tarea.
El conocimiento y la información deben de ser totalmente libres de ser compartidos, siempre y cuando no exista ánimo de lucro, en este caso las empresas tienen todo el derecho a revelarse, pero seamos sinceros, los únicos que se lucran con las copias son esos agradables personajes del Top Manta que además sólo lo hacen para subsistir.
Es cierto que hoy en día la manera de compartir las cosas ha sido mejorada de manera inimaginable, superando cualquier expectativa que nuestros viejos amigos escribanos, Gutemberg o Edison hubiesen podido tener. Estamos en la era ya no de la Informática sino de la Información y debemos adaptarnos a ella, nosotros los de a pie así como las grandes empresas que quieren aferrarse al pasado.